¿Qué conviene comprobar?
Empieza por la resolución del monitor, los juegos o programas que realmente usas y el rendimiento que esperas. Después compara modelos concretos.
¿Cómo hacer la prueba?
Revisa VRAM, rendimiento en tus tareas, consumo, longitud de la tarjeta y conectores de alimentación.
¿Cómo interpretar el resultado?
Más VRAM no significa automáticamente una GPU más rápida, pero poca memoria puede limitar texturas altas y proyectos pesados.
¿Qué hacer después?
Antes de comprar, confirma que la fuente tenga potencia y cables adecuados y que la caja tenga espacio y buen flujo de aire.

Preguntas frecuentes
¿Hay que instalar algo?
No. La guía y las pruebas compatibles de ACC64 funcionan en el navegador.
¿Un mal resultado significa siempre una avería?
No siempre. Repite la prueba, revisa la conexión y la configuración y, si puedes, compara el resultado en otro ordenador.